sábado, 21 de julio de 2012

EN LA MISMA CAMA SUCIA.

Todo comenzó cuando tenia 8 años, yo era un niño muy feliz, mis padres se llevaban muy bien y aunque no teníamos dinero eramos muy felices. Pero un día todo cambió, un día cuando me desperté, me encontré a mi madre llorando y con un moratón en la cara. Le pregunte muchas veces que había pasado pero ella decía que se había caído y se había dado en la cara y que por eso estaba llorando. En ese momento yo no sospechaba nada de lo que estaba pasando, pasaron los años y cada año que pasaba mi padre y mi madre se llevaban mucho peor, era como si algo hubiera ocurrido.


Cuando cumplí los 11 años todo era muy diferente, mi padre nunca estaba en casa y cuando estaba le gritaba a mi madre, también encontré una aguja detrás del sofá pero yo sabia que significaba, mi padre secretario por lo que tampoco se podía explicar el polvo blanco que a veces llevaba en le ropa. Pasaron los día y yo cada vez estaba mas confuso hasta que un día le vi muchísimos moratones en la espalda a mi madre, uno me parecía normal pero tanto no. Le pregunte infinitas veces a mi madre que pasaba, ella cada vez decía una cosa diferente. Una noche llego mi padre y yo aun estaba despierto, me asome por la puerta y vi que mi padre estaba pegando a mi madre. Yo quería salir de mi habitación y pararlo, pero tenia mucho miedo y no podía moverme. Al día siguiente hable con mi madre y se lo dije todo, le conté que había visto como papá le pegaba y le gritaba desde la puerta de mi habitación. Mi madre hecho a llorar, yo intentaba ayudarla, pero ella se encerraba en su mente de donde no quería salir. Un día harta me contó que mi papá era un drogadicto y que le pegaba porque ella no quería que yo sufriera. Me puse a llorar, pero cuando llego mi padre de la oficina me intente tranquilizar, me era imposible, sentía que algo me decía que si no hacia nada seria como él, un hombre desdichado, machista y por que no decirlo ahora, un perdedor.
Esa noche no pude pegar ojo, estaba muy nerviosa por mi madre, porque ella tenia que estar con el toda la noche, y yo tenia miedo de que le hiciera daño, pues ella era lo único que me quedaba.
Cuando mi padre no estaba yo hablaba con mi madre, ella siempre acababa llorando, era tanto el dolor que tenía. Pasaron los meses, pero todo seguía siendo igual, un día me arme de valor para hablar con mi padre, le dije que yo lo sabia todo, sabia lo que le hacia a mi madre. Él solo supo hacer una cosa, me pegó, me pegó mucho y duramente tanto que me dejó inconsciente. Mi madre quería llevarme al hospital, pero mi padre no le dejaba, no quería que nadie supiera lo que me había pasado en realidad. Cuando desperté estaba en el hospital, y junto a mi estaba un trabajador social, me contó que mi padre había matado a mi madre y que se había suicidado, eso es todo lo que puedo recordar.

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